LENTES DE CONTACTO

Lentes diarias: son lentes blandas desechables de uso diario, es decir, tienen una vida de 24 horas (una vez extraídas de su vial). Indicadas para un uso esporádico, como actividades deportivas o eventos puntuales. También son recomendadas para niños ya que no necesitan ningún tipo de mantenimiento, ya que están diseñadas para usar y tirar. Por otro lado, aunque pueden ser incluso progresivas, tienen el inconveniente de no cubrir todo tipo de graduaciones, lo que hace que no se puedan adaptar en personas con graduaciones especiales. Normalmente, se presentan en pack de 30 o 90 lentes.

Lentes mensuales: son lentes blandas desechables, tienen una vida de 30 días (una vez extraídas de su vial). Indicadas para todo tipo de usuarios y graduaciones. Su limpieza y mantenimiento es muy sencillo ya que se utiliza una solución única que sirve tanto para desinfectarlas como para conservarlas. Estos productos actúan por si solos por lo que no es necesario manipularlas para limpiarlas. Se presentan en pack de 6 lentes. 

Lentes progresivas: se fabrican en dos formatos, blandas desechables tanto diarias como mensuales, y también semirrígidas o permeables al gas. Este último formato se suele adaptar en pacientes que ya son usuarios de este tipo de lente de contacto. Normalmente se adaptan lentes progresivas blandas desechables de última generación. Son lentes mensuales pero con medidas totalmente personalizadas que proporcionan una gran confort y una muy buena visión, incluso en casos de ojo seco. Su mantenimiento es igual que cualquier otra lente mensual pero van en pack de 3 o 6 meses.

Lentes semirrígidas: también llamadas gas permeables, son lentes indicadas para graduaciones elevadas (sobre todo miopías y astigmatismos).No son lentes blandas, están fabricadas con materiales más duros pueden resultar algo más incómodas que las blandas en momentos puntuales. En contrapartida, la visión que proporcionan es excelente. Su vida es de un mínimo de 2 años. Su limpieza consiste en la combinación de dos productos, un limpiador con el que se frota la lente y se enjuaga con aguay una acondicionador que sirva para conservarla.

Control de miopía: aunque durante años se han usado las lentes de contacto semirrígidas para controlar el aumento de la miopía, actualmente se utilizan lentes con un diseño específico mucho más eficaz. Estas lentes se llaman lentes de desenfoque periférico. Se adaptan niños en edades tempranas (a partir de los 8 años) para evitar un aumento rápido de la miopía en la época de más cambios en el crecimiento y desarrollo. Suelen ser lentes blandas desechables trimestrales ( vida de 3 meses) y se presentan en pack de 2 lentes, es decir, se renuevan cada 6 meses, esto las hace muy útiles ya que se puede actualizar la graduación antes de cada reposición. Su limpieza y mantenimiento es igual al de las lentes mensuales.